Por Adriana Loaiza
El día de ayer vino un cliente a sesión individual y me comentó una penosa situación que está viviendo en su trabajo:
Resulta que durante meses trabajó con su equipo en la planeación estratégica. Definieron la nueva visión, la misión, los valores, los roles de cada área, los objetivos y las metas. Habían invertido tiempo, energía y muchas conversaciones para construir claridad para todos.
Sin embargo, como suele ocurrir en las empresas, apareció una situación urgente: un cliente importante estaba muy molesto y el CEO decidió intervenir de manera directa, reasignando funciones y tomando decisiones de forma unilateral.
Entiendo perfectamente que había una urgencia que resolver. El problema fue la forma.
El director comenzó a reasignar funciones, responsabilidades y tareas de manera autocrática, cambiando acuerdos previamente establecidos.
Mi cliente me decía:
«Sentí que se derrumbaba todo el trabajo que habíamos hecho, que había sido inútil.»
Lo curioso es que al finalizar la reunión, el director preguntó:
¿Tienen alguna duda?
Todos respondieron al unísono:
Ninguna. (Típico)
La junta terminó.
Pero apenas salieron de la sala, varias de las personas que habían dicho que entendían perfectamente fueron directamente con mi cliente a preguntarle:
- ¿Qué quiso decir?
- ¿Cómo va a funcionar ahora?
- ¿Qué se supone que tengo que hacer?
La verdad, no entendí nada.
Y ahí apareció el verdadero problema:
Que nadie se sintió con la confianza suficiente para levantar la mano y preguntar.
Eso tiene nombre: falta de seguridad psicológica.
¿Qué es la seguridad psicológica laboral?
La seguridad psicológica es la percepción que tiene un colaborador de que puede expresar ideas, opiniones, dudas, errores o desacuerdos sin temor a ser humillado, castigado, ignorado o etiquetado negativamente.
En una empresa con seguridad psicológica las personas pueden:
- Hacer preguntas.
- Expresar desacuerdos con respeto.
- Reconocer errores.
- Pedir ayuda.
- Compartir nuevas ideas.
- Dar retroalimentación.
- Participar activamente.
Y aquí hay algo importante:
No se trata de bajar estándares, ser permisivos o hacer siempre lo que dicen los colaboradores.
Significa lograr un ambiente donde las personas tengan la libertad de expresarse sin miedo.
¿Cuáles son las señales de que existe poca seguridad psicológica en el trabajo?
Si eres líder o empresario, presta atención a estas señales.
1. En las juntas nadie hace preguntas
El líder habla. Todos dicen que sí. Nadie cuestiona, ni pregunta, ni participa.
Después aparecen los errores y los señalamientos.
2. Los colaboradores hablan entre ellos, pero no con el líder
Las quejas, las dudas y las inconformidades sí existen, pero nunca llegan a quien puede entenderlas y resolverlas.
3. La gente evita reconocer errores
Cuando alguien se equivoca, dedica más energía a protegerse que a solucionar.
4. Hay poca iniciativa
Las personas hacen exactamente lo que se les pide y punto.
La creatividad e innovación se desvanece cuando existe miedo al juicio o a la crítica.
5. Existe una cultura de silencio
¿Por qué la falta de seguridad psicológica no le conviene a una empresa?
Muchos líderes creen que el silencio significa alineación, cuando en realidad implica miedo… ¡y eso sale carísimo!
- Se toman peores decisiones.
- Los errores se detectan tarde.
- La comunicación se deteriora.
- Disminuye la creatividad y la innovación.
- Aumenta la rotación de personal.
- Baja el compromiso.
- Se pierde talento valioso.
- Surgen conflictos ocultos.
- Disminuye la productividad.
La empresa deja de aprovechar la inteligencia colectiva de su gente.
Y eso representa una enorme desventaja competitiva.
Si eres colaborador, ¿qué puedes hacer para favorecer la seguridad psicológica?
Quizá no tengas control sobre toda la cultura organizacional, pero sí puedes influir en tu entorno.
Haz preguntas
Preguntar demuestra interés y compromiso.
Busca conversaciones directas
Cuando algo te genere confusión, procura aclararlo con las personas involucradas.
Expresa desacuerdos con respeto
Una organización sana necesita perspectivas distintas.
Habla desde los hechos
En lugar de acusar, describe situaciones concretas y sus impactos.
Construye relaciones de confianza
La seguridad psicológica también se fortalece entre compañeros.
Si eres líder, ¿cómo puedes comenzar a implementar seguridad psicológica en tu entorno?
La seguridad psicológica comienza desde arriba.
Invita activamente a participar
Pero evita preguntas como:
- «¿Alguna duda?»
- «¿Entendieron?»
Mejor intenta con:
- «¿Qué riesgos ven en esta decisión?»
- «¿Qué información me podría estar faltando?»
- «¿Quién tiene una perspectiva diferente?»
Agradece las opiniones distintas
Cuando alguien se atreva a hablar, reconoce su aportación.
Escucha sin interrumpir
Esto genera confianza.
Convierte los errores en aprendizaje
Cumple tus compromisos
¿Qué beneficios tienen las empresas con altos niveles de seguridad psicológica?
- Mejor clima laboral.
- Mayor productividad.
- Más innovación.
- Equipos más comprometidos.
- Mayor colaboración.
- Más iniciativa.
- Mejor comunicación.
- Mayor retención de talento.
- Más capacidad de adaptación al cambio.
Cuando las personas sienten confianza para hablar, preguntar, proponer y aprender, la organización crece.
Y cuando las personas sienten miedo, la organización se estanca.
¿Quieres fortalecer la seguridad psicológica dentro de tu empresa?
Si te interesa fortalecer la seguridad psicológica dentro de tu empresa, puedo ayudarte a entrenar a tus líderes para crear equipos más comprometidos, productivos, innovadores y enfocados en resultados.
Envíame un correo o escríbeme por WhatsApp y conversemos sobre cómo construir una cultura donde las personas se atrevan a aportar lo mejor de sí mismas.


